Sobre el Maquillaje

Voy al tocador como es usual a ciertas horas de la tarde, me miro en el espejo y me encuentro fastidiosamente con que mis ojos nuevamente se han manchado de negro. De nuevo ha sido el delineador, o el rimel, o las dos cosas, ya no estoy segura. Quisiera reconocerme sin toda esa pintura, pero pareciera que soy ahora una víctima más del consumismo. Me miró en el espejo y me siento arruinada, se escapa un poco de mi aspecto natural, y eso ¡es imposible! No puedo salir a algún lugar como la universidad, o al trabajo, a una cita, al supermercado, a la estética, de compras ¡A ningún lado! Mi aspecto natural esta tan fuera de lugar hasta para mí.  No puedo evitar el pensamiento que me recorre en las mañanas cuando me coloco frente al espejo y me digo a mi misma: "Me veo insípida, pero cuando me arreglé, me veré mucho mejor que otras".
¿Será que soy más guapa que esas otras? ¿O solo me sé arreglar mejor? Me molesta un poco no ser lo suficientemente bella, es decir, todas las chicas de mi edad lo hacen, cómo salir del margen cuando ya se esta tan acostumbrada, al final de cuentas, todo es una construcción social ¿Cierto? Si me arreglo es porque otras lo hacen y si no lo hago estaría en desventaja con las otras, y las otras serían mejores que yo. ¿así no es la cosa? Al menos a mí me da un pánico horrendo al preguntarme:
¿Qué pensaran de mí? Tras un resoplido, me voy imaginando los comentarios:
<< Mira a esa chica no tiene autoestima>> <<Que terrible se ve sin Maquillaje>> <<Seguro si se volvió Feminista>> <<Por qué hoy se verá tan cansada>>
O poquito peor, los Hombres, los que me agradan. Cada que salgo a la calle sin maquillarme, me siento menos atractiva, hasta justifico que algunos no hayan volteado a verme:
<<Seguro es porque no me maquille>> <<Me falto untarme más labial rojo>>.
Todo esto jamás lo había reflexionado, y quizá si alguien se encontrara con mis pensamientos lo hallaría absurdo o superficial, pero yo no he podido evitar pensar en todo esto al verme al espejo a las 2:55 de la tarde, retrasada para mi clase de las 3:00pm, con el delineador corrido y el polvo de maquillaje en la cara casi extinto, dejando ver así, todo el brillo de mi nariz y frente. 
En la manera más patetica posible, me perturba mucho saber que todos verán la grasa de mi cara, me criticarán y se darán cuenta que no soy atractiva y que uso maquillaje por esa razón. Todo esto es algo que no quiero, odio darles a las personas el motivo de criticarme. Yo lo hago constantemente ¿Cómo puedo esperar que ellos/ellas no lo hagan o lo piensen?
Tras todo esto, se me hace tarde, e irremediablemente debo “retocar” las partes “deslavadas” que dejan ver mi naturalidad de mujer, hoy día lo que cuenta es ser menos de ello y más urbana, a la moda, a la tendencia.
Tomo un trozo de papel para secar las manos, lo doblo y ajusto para limpiar “lo removido” e intento que todo quede nuevamente en su lugar. Doy más luz a mi nariz y frente con el “maquillaje líquido”, (de esta forma no se verá grasosa) y finalmente, pongo más labial entre mis labios delgados e “insípidos”. Listo, todo ha vuelto a la normalidad, o al menos eso parece pues la normalidad sería no tener nada sobre la cara. Es en verdad increíble como depositamos la belleza en pequeños frascos y contenedores de color. Nuestra seguridad está encerrada ahí, sin ellos la mujer moderna no podría ser. Coexistimos con ello, mujer – maquillaje, uno para el otro, otra prueba de los esfuerzos  que intenta el ser humano, para separarlo de su animalidad. Todo por diferenciarse del hombre o diferenciarse de la mujer…
Tras todos estos pensamientos pesimistas, me he decido nuevamente a apresurarme, me lavo las manos y me unto el jabón, descubriendo horrorosamente que mis manos tienen aun restos. Las partes de mi belleza se caen a pedazos…

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